Recibir una lectura es ser viste.
Una lectura energética es una práctica de escucha sutil y atenta de lo que se mueve dentro de una persona a nivel energético en ese momento preciso.
En este proceso, quien realiza la lectura se sintoniza con la energía, mientras quien la recibe permanece en escucha. En este espacio, lo que necesita ser visto emerge con naturalidad.
La energía a menudo habla a través de metáforas.
Durante la sesión, emergen imágenes, sensaciones y palabras que reflejan lo que se mueve internamente y se reciben con una mirada neutral, sin interpretaciones, permitiendo que hablen por lo que son.
Este espacio de quietud y presencia dura entre una hora y una hora y media y puede realizarse tanto de manera presencial como en línea.
Elijo recibir una lectura para comprender qué se está moviendo dentro de mí, qué transiciones estoy viviendo, qué emociones se están reteniendo, cuáles estoy dejando ir, qué estoy aprendiendo y cuál es el nuevo camino que estoy recorriendo. Todo esto sin pasar por la mente: es la energía la que habla.
También puedo elegir recibir una lectura si estoy atravesando una transición, cuando un tema necesita claridad o cuando un nudo parece difícil de deshacer.
La lectura saca a la superficie lo que ya está presente, ofreciendo una visión más amplia de mi estado actual. Es una oportunidad para reconocerse con mayor claridad interior.
En este espacio, lo que necesita ser visto emerge a la luz.
Recibir una lectura es ser viste.
Completé mi formación en este método en Eivida, escuela de Intuición y Vida.


